lunes, 5 de septiembre de 2011

Democracia o dictadura

Juan Vicente Santacreu


Como hemos dicho en muchas ocasiones en Masby, los países y sus gentes se conocen viajando por libre y sin planificar nada. Es la única forma de interrelacionarse con los habitantes oriundos de los distintos territorios.

Este verano, como de costumbre, nos hemos metido un chute kilométrico recorriendo 7.800 Kms. por Europa. A la vuelta de Hungría, y de camino a España, tuvimos que pasar indefectiblemente por Francia.

En pleno territorio gabacho y después de comer en un rincón maravilloso a orilla de un riachuelo en el Parque de Vercors, -cerca de Grenoble- recogimos el pic-nic y nos dirigimos al pueblecito más cercano para seguir participando en el concurso diario de “el peor café del mundo”. Y es que cuando me sacan de mi Valencia, el tomar café se convierte en una penitencia diaria.

El pueblecito elegido democráticamente para tomar café fue “Les Granges”. Era el único pueblo por esos alrededores. Eso me recuerda mucho a las opciones políticas que tenemos España.

El pueblecito es pequeño, pobretón y con tan sólo 200 habitantes contados generosamente en verano. Eso sí, un encanto de pueblecito ya que lo tenía todo, hasta su iglesia, como Dios manda. La torre parecía arrinconada por los flamantes muros de las montañas que envolvían el pueblo longitudinalmente. Desde abajo, parecía que las cimas de las montañas se encontraban a mitad de camino entre el cielo y la tierra convirtiendo el espectáculo en las gargantas más bonitas de la zona.

Entramos en el único bar del pueblo que, más que bar, parecía un antro sacado de un libro de historia de los años 40.

De la bazofia de café que nos pusieron no voy a decir nada. La regla de “¿cómo quiere el café?” no falla. Cuando pides un café y te preguntan si lo quieres con leche, date por seguro que es una mierda de café. Menos mal que los gabachos son conscientes y te colocan el azucarero a granel para que le vayas metiendo caña a ver si disimulas el bodrio de infusión.

Después de 20 días de no tomar autentico café, aquel “agua-chirri” parecía una infusión para purgar el mal de Don Sancho, cagar mucho y quedarte ancho. No debías haberme preguntado cual es el mal de Don Sancho, porque sabes que siempre contesto aunque sea incorrectamente correcto.

Como dice el refrán, no hay mal que por bien no venga y esa purga de Don Sancho que no se podía tomar de un trago, me dio la oportunidad para leer la cantidad de chorradas que se escriben en los sitios y cuelgan de la pared esperando que algún incauto consumidor de café pase por ahí para leer.

Entre todas las chorradas colgadas, hubo una que llamó mi atención. Decía así: La dictature c'est "ferme ta gueule", la démocratie c'est "cause toujours..."

Aunque está escrito en argot puramente gabacho, te lo traduzco a nuestra jerga hispánica para que lo entiendas: “La dictadura es cierra la puta boca, la democracia es habla continuamente...” y así no te quedará tiempo para actuar.

De esta frase creo que hay poco que analizar, pero cuando uno viene de recorrer tantos kilómetros por la UE, comprueba que el país más democrático de Europa es España. Aquí todo el mundo habla sin parar y nadie hace nada. En los demás países, aparte de hablar, los ciudadanos apuestan por trabajar al precio que sea y están pujando con todas sus fuerzas por levantarse. Es patético ser consciente de lo que ocurre en España: “cascarla sin parar”.

¿Qué ocurre aquí en España? No sé, contesta tú mismo, mira a tu alrededor, ¿qué ves? Una banda de chorizos y delincuentes viviendo a costa del los pocos ciudadanos que trabajamos. Por si tienes dudas me refiero a los políticos y subvencionados. Un país con las autopistas más caras de Europa, con la gasolina más cara de Europa, un país donde los “putoflautas” están controlando las calles con el beneplácito del gobierno. Sí, los “putoflautas” se parecen a los de Hamás y en lugar de Kaláshnikov llevan pulgas, perros y flautas.

Un país, que menos ser chorizo, moro o anticatólico, está todo prohibido. Un país que invita al capital y a las empresas a irse a Europa porque aquí no trabaja ni Dios. Todo son derechos y ninguna obligación.

En definitiva, un país que se lo están rifando los cuatros malnacidos autonomistas y la están desvalijando sus colaboradores con carné del PSOE y el PP. ¿O qué te crees que hace el PP en Valencia, Baleares o Galicia? Estos bordes prohíben hasta la posibilidad de estudiar en español creando una indigencia cultural jamás conocida.

No es sólo que el PP y PSOE están arruinando España, es que somos el lastre de Europa y junto con los imbéciles de Grecia, Portugal e Irlanda, formamos el G4. “G” de gilipollas. El gran grupo de los cuatro gilipollas de Europa.

No quiero acojonarte, pero estate preparado cuando veas que por culpa del G4 se cuestione la supervivencia del Euro.

Si el refrán -“no hay mal que por bien no venga”- se cumple, cuando llegue el bien a España, vamos a tener un subidón orgásmico jamás conocido.

¿Y sobre la libertad? Amigo mío, la dictadura y la democracia te van a arrebatar lo que los dioses te entregaron al nacer; la libertad. Unos con mazo de autoridad y los otros con decretos sin parar, pero todos perseguirán tu don natural. Solo tú, con tu lucha, podrás defender día a día tu libertad... y la de tus hijos.

¿Entiendes por que me llamó la atención la frase: La democracia te da la opción de hablar sin parar para evitar que tengas tiempo de pensar y actuar? Aquí, en España, no actúa ni la madre que nos parió. En España tenemos democracia.

Así lo pienso y así lo cuento. 

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