jueves, 15 de marzo de 2012

Respuesta a un email impertinente


Respuesta a un email impertinente


Circula estos días por la Red, una email absolutamente demagógico en el que se pide reenvíes el mismo a 20 personas para que "en pocos días lo pueda recibir la mitad de la gente conectada en el Estado español".
En dicho panfleto redactado en las sedes de Compromís, entre otras lindezas, se afirma que "Si el viernes, día 30 de diciembre, el consejo de ministros del Partido Popular (PP) acordó rebajar un 20 por ciento la subvención a los partidos políticos y a los sindicatos, para ajustar el déficit fiscal, pedimos que se le retire también la subvención de 1000 millones de Euros a la Iglesia Católica".
Dicho correo, que circula principalmente entre miembros de nuestra "Comunidad Educativa" (léase sindicalistas, liberados y funcionarios ofendidos por los recortes de sus perennes sueldos), me llegó hace unos días, vía un conocido, al que me permití responder de la siguiente forma:

Mi querido amigo:

Espero que no te sepa mal, pero no voy a difundir el correo que me envías porque las cosas yo las veo conforme te voy a explicar.
Los que lo deseamos, ponemos la cruz para la Iglesia, y de ahí sale el dinero que se le da. No sale del bolsillo de todos, sale del bolsillo de los que libremente hemos decidido dar una parte de nuestros impuestos a la Iglesia. Ya me gustaría que hubiera más crucecitas en mi Declaración de la Renta, para sindicatos, para partidos políticos, para cine, para ONGS inútiles, y que todos pudiéramos libremente elegir qué se hace con nuestros impuestos. Pero no, desgraciadamente no es así. Por lo tanto, la próxima vez que hables de "subvención" a la Iglesia Católica, infórmate adecuadamente o simplemente, no mientas.
Por otra parte, la Iglesia ahorra al Estado unos 30.000 millones de euros, que es lo que costaría al Estado el que tuviera que hacerse cargo de los colegios, de Cáritas, del mantenimiento de los edificios artísticos que cuida la Iglesia y de los asilos de ancianos que dependen de ella. Hay mucha información tergiversada, manipulada y claramente falsa contra la Iglesia, cuando la realidad es que la mayoría de parados comen gracias a Cáritas (yo no tardaré mucho) y el 90% de nuestros ancianos, de los ancianos de todos, terminan sus días en un asilo con una monjita limpiándoles el culo.
Mi querido amigo, con el sueldo de los cargos de libre disposición (sindicalistas, familiares y amigos de políticos y otras gentes de parecido pelaje) saldríamos de la crisis en menos de 24 horas, tenlo por seguro. Pero el círculo cerrado de 80-90.000 políticos que han creado una auténtica casta dominante que ríase usted de los señores feudales, no están por la labor de cambiar un sistema que se cae a pedazos y en el que, el que no es corrupto, es una excepción. Y eso va por TODOS los políticos.
Me parece muy injusto que a algunos funcionarios se os haya recortado el sueldo un 10% (lo hizo Zapatero) y que a otros se os haya revisado el tema de los sexenios (lo ha hecho Fabra). No sé si son recortes justos o no, que probablemente no, pero me parece de una insolidaridad y de una jeta impresionante que las únicas personas de este país que tenéis vuestro puesto de trabajo asegurado de por vida, estéis quejándoos cuando la situación es la que es, y somos más de 5 millones de parados, prácticamente sin salida.
El país está en quiebra técnica gracias a la inepta gestión de un Presidente al que padeciendo el síndrome de Peter Pan, todos le reíais las gracietas y el despilfarro que ha hundido a España. El Sr. que nos ha llevado donde estamos ocupa ahora un puesto muy bien remunerado en el Consejo de Estado, y mientras estuvo en el poder destruyendo el tejido económico de España, y creando esta situación y 5 millones de parados, nadie abrió la boca, nadie se quejó, nadie se manifestó y nadie fue a pegarle fuego ni a rodear la sede de su partido, que por el bien de España y en pago al daño causado, convendrás conmigo en que debería desaparecer.
Ahora, mi querido amigo, toca pagar las deudas que ese señor creó, porque las deudas se pagan. O eso, o nos convertimos en Grecia. Cosa que creo, no os gustaría, ya que los primeros que perderíais vuestros privilegios seríais los funcionarios.
Quejándose, manifestándose y llamando fascistas a la policía por el mero hecho de cumplir su deber, no se van a arreglar las cosas.
Las tácticas propagandísticas de Goebbels, algunos las conocen a la perfección, y las están usando, vaya si las están usando, pero una mentira, aunque se repita un millón de veces sigue siendo mentira. Y la Iglesia no es culpable de nada mi queridísimo amigo, ni de la crisis, ni de los 5 millones de parados, ni de que a ti y a tus compañeros os hayan recortado la nómina.
La Iglesia, no lo olvides cuando vuelvas a hablar de ella, ha dado y está dando de comer a mucha gente gracias a lo que voluntariamente aportamos algunos. No he visto ningún comedor social en la sede de ningún sindicato ni en la de ningún partido político.
Y la gente, tiene hambre, no ganas de salir a hacer el idiota a la calle.
Esperando entiendas mis razones para no difundir tu demagógico correo, recibe un cordial saludo de tu amigo:

George Orwell

Nota:
"El autor autoriza a quien le interese a reproducir este texto donde lo desee siempre que se mencione al autor y su procedencia" 

1 comentario:

Marisol Rodríguez dijo...

Perfecto, totalmente de acuerdo con todas y cada una de las palabras que ahí se dicen. Se podría añadir incluso alguna obra social más de la Iglesia Católica, como el cuidado de exdrogadictos con sida, por no hablar de la labor que hacen en tierras totalmente adversas donde no se respetan los derechos humanos. Fantástico y perfectamente redactado.